jueves, 25 de diciembre de 2014

Felices fiestas!

En estas fechas tan señaladas no puedo evitar tener sentimientos encontrados. Por una parte, no soporto las Navidades porque si indagas un poco y la observas desde fuera te das cuenta que es cómo Halloween, Carnaval, San Valentín, Acción de gracias, etc. Unas fechas comerciales cuyo máximo interés es vender. Incontables adornos absurdos que año tras año facturan millones, regalos y más regalos que acaban por hacer hervir las tarjetas del banco... Pero por otro lado, podemos decir que ese pseudo-sentimiento colectivo que se genera a base de propagandas y ambientación generalizada a base de arbolitos, gorros SantaClausCocaCola, estrellitas, etc, acaba por convertirse en algo real y, no nos engañemos, estas fechas son la excusa perfecta para reunirse con toda la familia. 
Por ello os deseo felices fiestas y, más que regalar cosas, os aconsejo que aprovecheis el tiempo en hablar con vuestros seres queridos, pues todo se termina y luego sentimos nostálgia por aquellos que se fueron. 
Feliz Navidad.


martes, 23 de diciembre de 2014

Frio, sueño... Os derrotare!

Lamento dedicar un blog a algo tan odioso como el frio y el sueño matinal, pero no es para menos. Los odio. Ya no por llegar, o no, tarde al trabajo. Sino porque si me apetece levantarme para lo que sea, quiero hacerlo!! Frio inútil!! Sueño cabrón!! ¿¿Dónde te metes por la noche cuando te busco casi con desespero?? ¿¿Por qué me asedias justo cuando quiero estar despierto??
No los soporto. Y menos cuando se combinan.
Sin frío me levanto de un salto. Hop! Ya está. Pero cuando...brrrrrrrr que maldición más absurda!!
Por ello reivindico:
Por mis ancestros... ¡Os derrotaré!

domingo, 21 de diciembre de 2014

Vivir el momento

Con el paso del tiempo, uno aprende que madurar no es dejar de ser feliz y convertirse en una persona seria y responsable. Se puede ser alegre y dicharachero y responsable a la vez. Si bien es cierto que la sociedad condiciona bastante los cánones de lo que está bien o lo que está mal, lo que es bien aceptado y lo que no, lo que es bien visto y mal visto, hay que decir que cuando uno vive lo suficiente se da cuenta que algo en este artificial sistema que se nos impone, no va bien. Algo huele mal, y no sabemos que es, pero no somos enteramente felices. 
En mi experiencia, creo que gran parte de culpa la tiene el miedo. Miedo a lo que no existe. Los animales tienen miedo al ahora. Ese animal que los ataca, ese ser que quiere comerse su comida, el rival que reclama ser el macho alfa... 
No obstante nosotros tenemos miedo a cosas que no han pasado y que, en muchos casos, no van a pasar. Nos preocupamos por un futuro que ni siquiera está escrito y ese miedo nos ancla en un bucle de malestar que no nos deja hacer lo que hemos venido a hacer en esta tierra. Vivir y ser felices. 
Si algo he aprendido es que hay que vivir el momento para que cuando estemos en las ultimas, no tengamos que arrepentirnos por aquello que nunca hicimos. 
Carpe Diem.